El minimalismo de Ken Loach
Me encanta Ken Loach. No necesita nada para que cada historia te llegue a lo más profundo del alma. No necesita actores renombrados, ni un gran presupuesto, ni efectos especiales de ningún tipo. El encuentra las historias cotidianas y sencillamente, las cuenta. Y las cuenta con sencillez sin estridencias sin caer en la lágrima fácil. Son historias de cada día, que se repiten en todas las ciudades del mundo. Sólo cambian los pequeños detalles, los pequeños guiños con los que construimos nuestra propia historia.
Ayer fui a ver su última película "Sólo un beso", que narra el amor de dos jóvenes escoceses (uno de origen pakistaní que lucha por quitarse de encima el peso de la tradición familiar; la otra una católica bien, que se da cuenta de la hipocresía y el fanatismo que corrompe todo)
La película discurre suavemente, amable... es la historia de nuestro mejor amigo, es la historia de un conocido... es algo que llevamos dentro; en definitiva, la lucha contra la intolerancia.
Una pequeña joya que nos vuelve a regalar el cine de mi director británico preferido.



