Goethe dixit
"Una vida sin propósito es una muerte prematura"
Así que ya se sabe lo que toca: vivir vivir vivir, aferrarse a un rayo de sol pensando que nos llevará al cielo, sumergirnos en el oceáno de nuestros pensamientos y, una vez explorados, comprenderlos y por supuesto, desdeñarlos.



